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martes, 31 de diciembre de 2013

Lencería roja en Nochevieja ¿erotismo o tradición?

Las fiestas navideñas están llenas de tradiciones, pero, sin duda, el día que más tradiciones reúne es el último día del año, el 31 de diciembre. En cada país la noche se despide con diferentes tradiciones como vemos, por ejemplo,en el caso de España con las 12 uvas que debes tomar al ritmo de las 12 campanadas para empezar el año con buen pie.
Se suceden otras costumbres como beberse la copa de Champagne con un anillo dorado dentro. Pero hay una muy especial y con un toque de erotismo increíble: la ropa interior roja.
Según la tradición, para empezar el año con buen pie, esa noche debemos ponernos lencería de color rojo, porque atrae a la buena suerte. En teoría es aplicable tanto a los hombres como a las mujeres, pero, en la práctica, normalmente se reduce al ámbito femenino.
Su valor aumenta si es regalada, de hecho, la idea original dice que se debe regalar lencería roja a todas las damas que estén sentadas contigo a la mesa esa noche.
Otras versiones dicen que se les debe regalar a las mujeres solteras para que encuentren el amor en el próximo año, o a las mujeres casadas para aumentar la fertilidad.

Al margen de todo esto el color rojo, es un color pasional que incita al deseo, por lo que relacionar al género femenino una prenda interior de color rojo, tiene una connotación erótica.


Aunque no se conoce a ciencia cierta el origen de esta tradición, se cree que nos tenemos que remontar a la Edad Media, donde las clases media y baja tenían casi todo prohibido y, sobre todo,  lo relacionando con el color rojo, pues lo vinculaban con el diablo y la brujería. De hecho, se prohibió el cultivo de frutos rojos como los tomates o los pimientos. Sin embargo, en esos inviernos fríos y habitados por la nieve, el rojo era un símbolo de sangre, de vida.
Por esta razón, las mujeres optaron por usar ropa interior de color rojo, para atraer a la buena suerte y a la vida, y porque era la única forma de hacerlo sin ser castigadas al no estar estas ropas a la vista. Presumiblemente, desde entonces, los hombres han sentido esa atracción incontrolable por el color rojo en la lencería femenina.

domingo, 29 de diciembre de 2013

El erotismo de los olores

El sentido del olfato es uno de los sentidos más desarrollados, e indiscutiblemente influye en las relaciones, por estar tan ligado con el instinto y por lo tanto con el erotismo. Ciertamente una fragancia o un buen aroma no pueden asegurar una relación, pero es verdad que incita al deseo y a la atracción de los cuerpos. 
Muchísimas especies animales atraen a su pareja por el olor, desprendiendo feromonas que seducen al individuo del sexo opuesto. Y pese a que nosotros no somos animales pues razonamos, seguimos teniendo muy presente nuestros instintos. Solo hay que ver un poco los anuncios televisivos para apreciar que más de la mitad son de colonias. Eso denota la importancia que le damos a la fragancia que percibamos de esa persona que nos atrae. O por el contrario nos podemos fijar en personas que nos llaman la atención a la vista pero si al olfato. 



Un buen olor nos puede hacer ver más atractivo a una persona, de hecho los propios anuncios se empeñan en concienciarnos, de que si llevas esa colonia que anuncian tu atractivo aumentará y tu éxito con el género opuesto será abrumador. 
Pero los tiempos cambian, pues se cuenta que Napoleón, le escribió por carta a Josefina: “Llegaré a París mañana por la noche. No te laves”. Esto actualmente nos choca mucho pues los olores corporales se han vuelto casi tabúes y no paramos de intentar enmascararlos con todo tipo de fragancias. 
Por lo general el olfato es un sentido más desarrollado para la atracción sexual en las mujeres, los hombre suelen ser más visuales, aunque inconscientemente a todos nos influye. El mundo erótico se ha dado cuenta del poder afrodisíaco del olfato, y cada vez es más común utilizarlo para incitar y avivar el deseo. Como con inciensos con olor afrodisíaco, cremas, aceites corporales, incluso lencería. Por supuesto hay para todos los gustos pues el olor que a uno le encanta otro lo puede odiar. Lo importante es innovar y mantener esa chispa avivando el deseo. 



Desisium

http://placeresysuspiros.blogspot.com.es/